Tener muchas herramientas no es lo mismo que tener las correctas. En esta entrada exploro qué es un stack mínimo, por qué empezar siempre por la facturación y cómo cubrir las cuatro áreas críticas de cualquier negocio —facturación, comunicación, documentación y organización— sin acumular aplicaciones que no se usan. Con herramientas concretas y un criterio claro para saber cuándo ya tienes demasiado.